Por qué establecerse en Bélgica

Bélgica es actualmente una de las economías más abiertas y dinámicas del mundo. Situada en el corazón de Europa, el país cuenta con excelentes infraestructuras de transporte (puertos, ferrocarriles, carreteras y aeropuertos) que le permiten integrar su industria y comercio con los países vecinos. Limita al norte con Países Bajos y con el Mar del Norte, al este con Alemania y al sur con Luxemburgo y Francia, con los que forma el Benelux.

Bélgica se considera un mercado de prueba ideal para que las empresas extranjeras se establezcan y lancen sus nuevos productos, teniendo en cuenta que el país dispone de un sofisticado sistema de distribución e infraestructuras muy desarrolladas, y que 140 millones de consumidores europeos se encuentran en un radio de 500 kilómetros. Además, la importancia política de Bruselas como capital de la UE y sede de numerosas empresas internacionales, refuerzan su peso en el continente.

El país está formado por tres regiones: Flandes, Valonia y Bruselas-Capital. Valonia ocupa un 55,2% del total del territorio belga, mientras que Flandes representa el 44,3%. No obstante, la densidad de población es más del doble en la región flamenca (462 hab./Km.²), que en la valona (208 hab./Km.²).

En el sur del país, la población valona es de habla francesa (32% de la población). En el norte, la población flamenca es de habla neerlandesa (58%). La región de Bruselas Capital es bilingüe por ley, mayoritariamente francófona, y representa el 10% de la población. En una pequeña zona del país, en la región de Eupen, se habla alemán (0,7%). La población extranjera representa alrededor de un 10% del total de la población, siendo la mayoría, por orden de importancia, de origen italiano, francés, holandés, marroquí, español, turco y alemán. La multiculturalidad y plurilingüismo de Bélgica hacen de éste un país idóneo para comenzar el proceso de internacionalización y continuar en nuevos mercados colindantes, como el mercado holandés o francés.

A fecha de 1 de enero de 2017 se estima que hay un total de 11.209.044 habitantes censados en Bélgica. Las principales ciudades y su población son: Bruselas (región): 1.147.043 hab., Amberes: 506.091 hab., Gante: 247.942 hab., Charleroi: 203.072 hab., Lieja: 195.302 hab., Brujas: 117.583 hab. y Namur: 110.355 hab.

La industria de la moda en Bélgica está en un estado maduro, concentrándose en Amberes y Bruselas una vastísima cantidad de marcas de moda procedentes de todos los países. Por ejemplo, en Bruselas están establecidas más de 200 marcas multinacionales.

En este sector, las preferencias de los consumidores difieren de manera notable entre las regiones y las comunidades. Mientras que la región valona se focaliza en las tendencias francesas y en la relación calidad-precio, los consumidores de la región flamenca tienden a prestar más atención a las tendencias y al diseño.

Sin duda, el comercio y la industria de la moda son sectores claves en Bélgica. Los consumidores, en su gran mayoría, prefieren comprar en zonas comerciales abiertas antes que en centros comerciales. El 90% de los consumidores belgas compra en los centros de las grandes ciudades, destacando de nuevo Bruselas y Amberes. A pesar de la evolución del e-commerce, un 70 % de los consumidores belgas prefiere seguir comprando en tiendas físicas. El consumidor belga va de compras una vez al mes de media. A la hora de decantarse por una tienda u otra, los factores que tienen en cuenta son la variedad de productos, el servicio por parte del personal y la presentación de la ropa.

Por último, conviene destacar la tendencia de los diseñadores de moda a instalarse en el país. Tanto Bruselas como Amberes tienen un coste de vida inferior al que podríamos encontrar en otras ciudades de referencia como Milán o París, lo que está provocando que grandes colectivos de diseñadores y creadores elijan el país para establecerse en la ciudad.

Fuentes:
ICEX – Ministerio de Economía, Industria y Competitividad
MAD Invest Report
Banco Nacional de Bélgica